TENGO
LA RESPUESTA…
LOS FLOJOS
NO VAMOS
AL CIELO…
¡PERO TAMPOCO
NOS
DESPERTAMOS
TEMPRANO!
2. ESCENA PRINCIPAL
El abrazo invisible
Isabel Costa
Monitora Teatro terapia
Personajes
ANA – una mujer mayor.
LUIS – un hombre que también extraña a alguien.
NARRADOR/A (opcional).
Escenografía
Dos sillas separadas.
Los personajes no se conocen al inicio.
Escena 1
(Ana está sentada mirando una fotografía.)
ANA
A veces el silencio de la casa es muy grande…
sobre todo cuando alguien que amas
vive muy lejos.
(Pausa.)
Hay días en que quisiera abrazarla…
solo un momento.
Escena 2
(Luis entra lentamente.)
LUIS
Yo también extraño a alguien.
ANA
¿También está lejos?
LUIS
En otro país.
(Se miran con comprensión.)
Escena 3
ANA
¿Sabes qué hago cuando la extraño mucho?
LUIS
¿Qué haces?
ANA
Cierro los ojos…
abro los brazos…
y le mando un abrazo.
(Ana abre lentamente los brazos.)
Escena 4
LUIS
(sonríe)
Yo también hago eso.
(Luis hace el mismo gesto.)
ANA
Entonces tal vez nuestros abrazos
no se pierden.
LUIS
Tal vez encuentran el camino.
Escena 5
(Los dos miran al público.)
ANA
Si hoy extrañas a alguien…
LUIS
no te quedes con los brazos quietos.
(Ambos abren los brazos.)
LOS DOS
Envía un abrazo invisible.
Alguien…
en algún lugar del mundo
seguro lo va a sentir.
Ejercicio para el grupo
Al final de la escena puedes pedir a todos:
Cerrar los ojos.
Pensar en alguien que esté lejos.
Abrir los brazos y enviarle un abrazo.
Este ejercicio suele crear momentos muy profundos y auténticos.
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Conversando con mi corazón
Tengo mucho que cumplir aún. Ya te avisare cuando pares, todavía es pronto, faltan cosas que no he hecho y sueños que no se han cumplido.
Ya te avisare, espera un poco más….
Reflexión: Cuando el corazón nos habla
A veces llega un momento en la vida en que sentimos que el cuerpo se cansa.
Los años pasan, el corazón late más fuerte y pareciera preguntarnos:
“¿Hasta cuándo quieres que siga?”
Y quizás todos nosotros, en algún momento, hemos escuchado esa pregunta dentro de nosotros mismos.
Pero cuando escuchamos bien, también aparece otra voz:
la voz de la vida que aún quiere seguir.
Porque mientras el corazón late, todavía hay algo que hacer:
una historia que contar,
un recuerdo que compartir,
una risa que regalar,
un consejo que alguien necesita escuchar.
Tal vez algunos sueños no se cumplieron,
pero otros pueden nacer incluso ahora.
La vida no se termina cuando el cuerpo se cansa.
La vida sigue mientras el corazón encuentre una razón para esperar.
Y quizás hoy podamos decirle a nuestro propio corazón:
“Gracias por haberme acompañado tantos años.
Espera un poco más…
todavía tengo vida para compartir.”
Entre dos tiempos: Hija adulta y Madre
Personajes
Madre: 96 años, con su memoria llena de historias.
Hija: que escucha, pregunta y acompaña.
Escena
(Dos sillas. Madre e hija sentadas una frente a la otra. Hay calma.)
MADRE
A veces mi memoria vuelve muy lejos…
a cuando yo era niña.
No todo fue fácil, ¿sabes?
HIJA
Lo sé, mamá.
Por eso me gusta escucharte.
Tus recuerdos también son parte de mi historia.
MADRE
De niña me sentía sola muchas veces…
Mi padre casi no estaba
y mi madre trabajaba todo el día.
HIJA
(Suavemente)
Tal vez por eso aprendiste a ser fuerte.
MADRE
Sí…
pero también aprendí a valorar los abrazos.
Los que tuve…
y los que me faltaron.
(Pausa.)
HIJA
¿Sabes algo, mamá?
MAMA
¿Qué cosa?
HIJA
Que muchas de las cosas que soy
vienen de ti.
Tu fuerza.
Tu manera de seguir adelante.
Tu forma de contar la vida.
MAMA
(Sonríe)
Entonces algo bueno habré hecho.
HIJA
Mucho más de lo que imaginas.
(Hija toma las manos de su madre.)
MAMA
El tiempo pasa tan rápido…
HIJA
Sí…
pero también nos regala estos momentos.
(Se abrazan.)
MAMA
¿Sabes qué pienso ahora?
HIJA
¿Qué, mamá?
MAMA
Que la vida es como un libro.
Uno empieza a escribirlo sin saber cómo terminará…
pero lo importante
es que alguien quiera leerlo.
HIJA
Yo quiero leerlo, mamá.
Y también ayudarte a escribirlo.
(Silencio lleno de cariño.)
Para trabajar con el grupo
_________________TRABAJO en equipo:
¿Qué conversación pendiente tendrían con su madre o su hijo/a?
¿Qué abrazo cambió su vida?
¿Qué historia de su infancia todavía vive en ustedes?
Y proponer que cada uno escriba:
“Lo que hoy le diría a mi madre.”
Es un ejercicio que suele emocionar muchísimo a los grupos.
Isabel Costa Monitora teatro terapia






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